miércoles, 15 de abril de 2009


Solo quiero decir, que despues de un año de investigaciones y repetir incalzablemente el expermineto puedo corroborar que: Las hormigas si tienen olor al matarlas.


Puta mierda, solo me pasa eso a mi.

PD: Con la imagen me acordé del texto PSU lenguaje. No me acuerdo bien como era. En fin.

lunes, 13 de abril de 2009

PSU Lenguaje


¿ALGÚN DIA SEREMOS FELICES?

La búsqueda de la felicidad es una constante en la vida humana. Y, al parecer, mientras más la buscamos, más esquiva se nos vuelve. Puesto que buscarla es suponer que no está, vivimos poniendo el énfasis sobre nuestras carencias. Sobre todo aquello que hipotéticamente nos falta para llegar a ser felices. Esta búsqueda nos lleva a vivir en la ansiedad y en el deseo, deseo de poseer, deseo de alcanzar y cuando aquello llega, vivimos en el miedo de perderlo... y seguimos insatisfechos.

La persecución de la felicidad nos lleva a un permanente estado de inquietud y desvalorización de lo que está siendo nuestra vida en este momento, a una atención constante sobre el futuro, sobre lo que vendrá después, sobre el logro, dejando de atender al ahora, al proceso, al disfrute del momento.

Seré feliz cuando... tenga un auto, me case, consiga ese trabajo, obtenga el postgrado, los niños crezcan. Pero, cuando eso llega, ya estamos situados en otra felicidad hipotética, esperando, siempre esperando alcanzar ese momento idílico en que estaremos completos. Lo triste es que podemos llegar al final de nuestra vida física así y darnos cuenta de cuán poco realmente vivimos, de cuán poco valoramos los regalos que cada día nos dio la vida.

Nuestra cultura de consumo nos ha convencido de que necesitamos agregar mucho a lo que tenemos para alcanzar la felicidad. Agregar cosas, experiencias, conocimientos. Así nos hemos vuelto consumistas no solo de objetos, sino de afectos, vivencias, cursos, fiestas. Tragar, tragar, tragar esperando siempre un mejor bocado: la pareja ideal, el trabajo perfecto, los hijos soñados. Basta visitar un mall para observar cómo los estímulos visuales y auditivos han aumentado a niveles, para muchos y especialmente para los niños pequeños, intolerables. ¿Cuál es la idea que hay detrás de esto? Una que aparece como lógica y muy nuestra: que mientras más ropaje y estímulos tengamos, más felices seremos.

Los sobreestímulos y la sobreactividad de la vida urbana nos está volviendo ciegos, sordos, insensibles. Tal como el drogadicto que ya no se conforma con una dosis y pide más y más, sin lograr, después de un tiempo, el efecto deseado. El gran espejismo consiste en pensar que el ser feliz depende de algo exterior, de algo que nos será dado desde fuera, y olvidar que la fuente de la felicidad está dentro de nosotros y tiene que ver con una actitud interior, de agradecimiento y bendición a lo que está siendo la vida en este momento, incluso en el dolor. La felicidad y el goce de vivir están relacionados con una entrega al momento, con una profundidad en la mirada y en el sentimiento que haga de cada instante de la vida un todo completo, integral. Requieren de dejar de consumir para comenzar a vivir. En cada momento está contenido el universo entero, en cada momento estoy toda yo, todo tú, con todas nuestras dimensiones y aspectos.

Urge bajar el ruido, volver a la simplicidad, acallar los deseos y entregarse a lo que es. Entonces nos daremos cuenta de que aquello que tanto buscábamos estuvo siempre allí.

Patricia May.


Texto que me hizo reflexionar en una entretenida clase de lenguaje, donde te dan a mi parecer exceso de tiempo para responder los ejercicios. Supuestamente la idea es ser ágil, pero con la profe, eso es imposible.

Creo que muchas veces textos o charlas de personas como ésta me hacen pensar que soy una mal agradecida, que me quejo de las cosas que me faltan, sin embargo lo tengo todo para ser feliz.

El otro día me di cuenta que siempre agradezco lo que tengo, pero no sería capaz de enumerarlo. A fin de cuentas no sé que es todo lo que tengo.

Nunca olvidaré cuando la Pilar Sordo en una charla en el colegio dijo que había hecho a un ciego escribir desde la mañana todas las cosas que lo hacían feliz. Y el puso cosas muy simples que para muchos de nosotros son coteidaneidades.

Pucha se me acabó el tiempo... mi misión es seguir con esto e intentar enumerar las cosas que me hacen feliz.
(Muy desordenado, pero era lo q venia a mi cabeza)

viernes, 3 de abril de 2009

Soy donante.


Hace 93 días me tomé a pecho la idea de ser donante. Es por eso que al ir a renovar la dirección de mi licencia de conducir, decidí marcar la opción que me acreditaba como donante. Cuando llegué a mi casa mis familiares me hicieron saber su total desacuerdo con la decisión que había tomado. Su argumento (muy insuficiente para mi) es que, cuando vaya a un hospital o clínica de urgencia, no harán esfuerzos por salvarme. Es verdad, pero ¿no será entonces simplemente el momento de morir? A mi parecer si, quizá en esos momentos, ya habré cumplido mi misión en la tierra y será tiempo de reunirme con Dios.
Sin embargo mi opinión no importa para nada, porque innecesariamente le preguntan nuevamente a tus familiares si quieren o no donar tus órganos, como si en último momento, después de haber aceptado tiempo atrás, te hubieras arrepentido.
Escribo a todo esto porque lamentablemente debido a un sangrado respiratorio, murió Felipe Cruzat, el niño de once años que pedía a gritos un nuevo corazón y que los familiares de la aquella mujer con muerte cerebral de Talca, no fueron capaces de escuchar.
Estoy segura que si los hubiesen escuchado, el panorama hoy, sería totalmente diferente no tan solo para la familia Cruzat sino que también para muchas otras que día a día se despiertan con la esperanza de tener un donante para ser transplantados.

Mucha fuerza para estas familias, especialmente a la de Felipe.
Si tienen ganas de ser donantes y cuando fueron a renovar su cédula de identidad o el permiso de conducir, no les preguntaron, a través de este enlace pueden inscribirse. http://www.trasplante.cl/ser_donante/index.php#1
Pero antes aclaren su opción a su familia para que la respeten como su última voluntad.

PD: Respeto también a las personas que no quieren ser donante, pero cuál es la idea de conservar tus órganos si van a estar muertos y ya no te servirán para nada.


Lo dejo en sus manos.

jueves, 2 de abril de 2009

"No Dejes Que Te Caguen La Psique"


Cuándo será el día que no me castigues por mis insuficientes 600 puntos en la PSU... y que puedas hacerme feliz, diciéndome cuan responsable siempre fui y he sido.

Cuándo será el día en que por cada error que cometa no me reproches esos tres números que me hicieron llorar en diciembre y puedas darme tu apoyo para poder lograr los 750 que necesito este año.

Cuándo será el día en que me alabes por haber tomado la mejor decisión de mi vida, por tener metas más altas y no conformarme con ser simplemente una odontóloga de la Andrés Bello.

Cuándo me felicitarás por haber tomado el primer horario del preuniversitario y no decirme que desde el primer día me arrepentiré por eso.

¿Cuándo podrás asumir que fui, soy y seré mucho mejor de lo que tu has sido?

Sé que te cuesta asumir que haya alguien mejor que tú. Todavía no entiendes que todo lo que sabes, ya quedó en el pasado. Que la ciencia y la tecnología te superaron.

Además sabes qué... tus ataques de ira e histeria ya no perturban a nadie, solo a ti mismo.

Ya le cagaste la vida a alguien más, no me permitan porfavor, que me la cage a mi también.

PD: Lamentablemente sé que jamás te cansarás de alegar, criticar, vociferar, sacar en cara, ser maleducado en la mesa y demorarte una eternidad en todo lo que haces. Sin embargo, aunque me duela decirlo en estos momentos y piense todo lo contrario. Con todos tus defectos y virtudes, me es imposible no pensar que en un futuro no muy lejano, te echaré de menos.

miércoles, 1 de abril de 2009

Me acordaba que hace tiempos no muy lejanos, había creado un blog para poder usarlo como el cuaderno inolvidable. Sin embargo creo que el ciberespacio es demasiado grande e impersonal, como para publicar cosas tan íntimas que ni yo misma se que son certeras cuando las escribo.
Es por eso yo creo que nunca lo usé hasta ahora.
Creo que haré el intento, porque se que escribo mal, pero a la vez sirve muchísimo para aliviar el alma y comprender cosas que solo el ojo le da a entender a la cabeza.
Pero...¿Por qué tengo otro blog?