viernes, 3 de abril de 2009

Soy donante.


Hace 93 días me tomé a pecho la idea de ser donante. Es por eso que al ir a renovar la dirección de mi licencia de conducir, decidí marcar la opción que me acreditaba como donante. Cuando llegué a mi casa mis familiares me hicieron saber su total desacuerdo con la decisión que había tomado. Su argumento (muy insuficiente para mi) es que, cuando vaya a un hospital o clínica de urgencia, no harán esfuerzos por salvarme. Es verdad, pero ¿no será entonces simplemente el momento de morir? A mi parecer si, quizá en esos momentos, ya habré cumplido mi misión en la tierra y será tiempo de reunirme con Dios.
Sin embargo mi opinión no importa para nada, porque innecesariamente le preguntan nuevamente a tus familiares si quieren o no donar tus órganos, como si en último momento, después de haber aceptado tiempo atrás, te hubieras arrepentido.
Escribo a todo esto porque lamentablemente debido a un sangrado respiratorio, murió Felipe Cruzat, el niño de once años que pedía a gritos un nuevo corazón y que los familiares de la aquella mujer con muerte cerebral de Talca, no fueron capaces de escuchar.
Estoy segura que si los hubiesen escuchado, el panorama hoy, sería totalmente diferente no tan solo para la familia Cruzat sino que también para muchas otras que día a día se despiertan con la esperanza de tener un donante para ser transplantados.

Mucha fuerza para estas familias, especialmente a la de Felipe.
Si tienen ganas de ser donantes y cuando fueron a renovar su cédula de identidad o el permiso de conducir, no les preguntaron, a través de este enlace pueden inscribirse. http://www.trasplante.cl/ser_donante/index.php#1
Pero antes aclaren su opción a su familia para que la respeten como su última voluntad.

PD: Respeto también a las personas que no quieren ser donante, pero cuál es la idea de conservar tus órganos si van a estar muertos y ya no te servirán para nada.


Lo dejo en sus manos.

3 comentarios:

Ksenia dijo...

Sin ánimo de llevarte la contra ni discutir, creo que no respetas a los que no donan sus órganos. Respeto no incluye descalificaciones. ¿Cuál es la idea de conservar tus órganos si van a estar muertos y ya no te servirán para nada?, dices tú. Bueno, para ellos sí tiene un sentido y aunque tu no lo entiendas, eso vale más para ellos que la vida de otro.
No te pido que los entiendas, pero que por lo menos no juzgues su comportamiento como incorrecto, porque esa ya es una manera de faltarles el respeto. Además no hay necesidad de descalificar las opiniones contrarias para argumentar tu postura, es cosa de dar a conocer argumentos lógicos y válidos y listo.
Solo eso quería decir.

Anónimo dijo...

solidaridad y reflexion es lo que falta en el pais...un niño muere por no conseguir un donante.
entiendo a las personas que no son donantes por sus convicciones, pero creo si uno dona sus organos, parte de esa persona estaran en otra y..podras sentir que ella siempre estará ahi..aunq sea una parte de él
por lo menos se que mi familia esta de acuerdo con la donacion y aunq no tenga un papel q lo veirfique se donaran organos en cualquier insidente.

conxi

Franchi dijo...

Lo de la página que puse en el link en todo caso, es muy legal. Por eso la puse para que por último lo vuelvan a poner. No creo que sobre.
Ksenia .. ya hable contigo
nada que decir al respecto.