sábado, 30 de mayo de 2009

M i e d o


Una célula es la vida, más bien la unidad morfológica y funcional de todo ser vivo.

Es traicionera, capaz de autodestruir funciones que antes cumplía y arruinar vidas.

Maligna, porque no se contenta solo con su vileza sino que necesita contagiar a todas sus hermanas.
De esta forma es apta para destruir la vida de una persona y no tan solo de este individuo, sino que también de todos sus alrededores amados.

¿Supongo que ya saben de quien les hablo? Sí, del temido cáncer.

Pensé que me había librado de él, pero estaba equivocada. Las innumerables secciones de quimioterapia no lograron abolirla.

Sin embargo debo reconocer que más que el cáncer en si, me aterra a lo que éste conlleva: la muerte.

Pese a todo yo se que eres fuerte y que podrás superar esta nueva prueba que te puso Dios y si alguna vez tus ganas de vivir se agotan, te pido egoístamente que pienses en mi, porque todavía te necesito aquí conmigo.

Solo el hecho de pensar que algún día no estarás para cuidarme y regalonearme, pierdo el control de mi ser y automáticamente mis ojos liberan lágrimas sin retención.

Te amo y admiro demasiado. Gracias por enseñarme tantas cosas y perdón por todas las que he hecho mal.

domingo, 17 de mayo de 2009

Espejo



Perdonar para poder amar.

¿Perdonarte? sería rebajarme.

Sí, rebajarme, pero no sabes cuanto te extraño.

La solución, un reemplazante.

Difícil tarea.

Algo que me ayude a contener mis impulsos sería mejor.


Tus palabras retumban en mi mente "mi alma puesta en ti".

Aveces todavía te siento conmigo.

Pero al recordar el último adios, te empujo rapidamente fuera de mi.


Sentimientos encontrados me recorren.

No puedo reconocer cual es más fuerte.

El más conveniente, está claro.

Pero mi corazón sigue confundido.


Tiempo, creo que es la solución más cuerda en este momento.
Si seis meses no han sido suficientes, quizá entonces serán diez.